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COMIENZOS



¿Cómo fueron los inicios del Colegio Carlos Pellegrini?
Hoy vamos a poner en palabras un pedacito de la historia de este proyecto familiar que nació como un sueño, una historia de esfuerzo y sacrificios.
Raramente, los comienzos no son fáciles, y este no fue la excepción.
El comienzo se remonta a la década de 1950, cuando Don Liborio Stabile, padre de Salvador Stabile, llegó a nuestra Argentina desde Italia. Buscaba un país que le diera las oportunidades que no encontraba en la tierra que lo vio nacer, que luego de la Guerra había quedado destruida. Trajo lo único que tenía en ese entonces, unas ganas inmensas de trabajar.
Luego de más de 30 años, habiendo formado una familia y con la ayuda de sus hijos Salvador y Fabián, abren una panadería en la misma casa que había construido. La panadería Liliana, en honor a la madre de sus hijos.

entrada colegio primaria

Pasaron los años, y el sueño de devolverle a la Argentina algo de lo que tanto les dio fue incrementando, por lo que a comienzos de la década del 1990 nos propusimos construir una escuela.
El primer paso fue comprar el terreno. La esquina de la Av. 12 de Octubre e Hilario Lagos, en aquel entonces de tierra, fue la elegida por las dimensiones que tenía. En 1991 se comenzó la obra de construcción del Colegio Carlos Pellegrini secundario, finalizando para el comienzo del ciclo lectivo en marzo de 1992.
Para el mes de marzo de 1994, la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires dispuso que todos los colegios secundarios debían tener de manera propia o mediante un convenio con otro establecimiento, al menos el nivel primario de educación para asegurar la continuidad de los alumnos durante toda su vida escolar. Es por esto que en el mes de agosto de dicho año se concreta la compra del terreno donde hoy funciona el Colegio Carlos Pellegrini primario. Por medio de pedidos de solicitudes a las autoridades, se logró que se asfalte ese tramo de la Avenida y en enero del año 1995 se comenzó la construcción del edificio.
El edificio se pensó para que sea luminoso, cómodo, con aulas y patios amplios y, además, con las bases necesarias para poder soportar dos plantas más.
En el año 1998 se sumó al Colegio Mery, esposa de Salvador Stabile. Durante 20 años trabajó para que la escuela sea un lugar ameno y agradable, tanto para los alumnos como para las y los docentes. Con sus consejos, trabajo y acompañamiento diario logró armar junto a Claudia Félix un excelente equipo de trabajo con el cual se han alcanzado logros año tras año.
Con el tiempo los hijos de Salvador, estudiaron y luego se sumaron aportando cada uno su visión para poder continuar con este hermoso proyecto.